El decepcionante remake de LO QUE NECESITAS ES AMOR

Telecinco estrenaba finalmente anoche una de sus apuestas más esperadas. El remake de todo un clásico de los 90 en la televisión privada como fue LO QUE NECESITAS ES AMOR se estrenó con el sello de Mediaset que no paró de recibir críticas por su peculiar contenido.


Madre del amor hermoso. Lo que han tenido que pagarle (o prometerle) a Risto Mejide para embarcarse en el programa que vimos anoche en Telecinco. El remake de LO QUE NECESITAS ES AMOR, que en su día fue toda una revelación y que provocó la aparición de formatos muy parecidos por el resto de televisiones, era esperado por el recuerdo que de él tenía la audiencia. Un recuerdo que tras ver el primer programa, ellos se han dedicado a mancillar.

Si la imagen del programa en su etapa de los 90 se podía tildar hasta de ñoño con la entrada a plató de una Isabel Gemio regodeándose con una rosa distinta cada semana, en el de 2017 vemos a un presentador que con las manos en los bolsillos ya nos demuestra la poca empatía que puede sentir por las historias que allí se cuentan. Se reúne Risto con un plantel de colaboradores tan variado como prescindibles. ¿Qué hace ahí David Guapo o América Valenzuela? ¿Y Manu Sánchez o Elisa Moujiaa? El único fichaje más o menos coherente es el de Irene Junquera, la encargada de la mítica caravana del amor. El resto parecen metidos con calzador.

Telecinco ha vuelto a poner en marcha su peculiar tapiz, encargado de artificializar y ridiculizar todo lo que le echen. Sucedió con DE BUENA LEY, la versión moderna de VEREDICTO, con el actual CÁMBIAME, un formato interesante pero convertido en un intento más de polémicas, lágrimas y enfados impostados. O con FIRST DATE, un programa de citas que se ha convertido en el disparadero de frikies por excelencia. 

ALL YOU NEED IS LOVE... O NO es frío. Ha perdido la complicidad de un programa que por poner un ejemplo, ha cambiado el cálido sofá por una mesa de Ikea. Si en la actitud de la Gemio había al menos el ánimo de involucrarse en cada una de las historias, en la de Risto hay ese pasotismo y empeño perenne de coronarse como el borde oficial de la casa. La prueba está en la indiferencia alucinante que se notan en cada una de las opiniones de todo el plantel de colaboradores. Si en el pasado buscaban la parte emotiva y la reconciliación con historias cercanas y reconocibles, en ésta apuestan más por el surrealismo de unos personajes que repiten el mismo patrón del resto de programas de la casa y han incorporado la opción de poder mandar a tu ex una caca casi tan grande como para al menos a una importante parte de la audiencia les pareció el estreno del programa anoche

@DoctorTele

Comentarios