#DoctorTele | Las trampas que le siguen funcionando a SALVAME

Por más ridículas que parezcan las "exclusivas" de Kiko Hernández, siguen llamando la atención al público de SALVAME

Hace años que decidí no creerme nada de lo que se dijera o hiciera en SALVAME a no ser que luego se confirmara en la prensa seria o en otros programas de la casa. A lo largo de sus ya bastantes años de emisión, hemos sido testigos de innumerables tomaduras de pelo: despidos "improcedentes", bajas "voluntarias", relaciones "irreconciliables" y mil y una estrategia más que lo único que perseguían y persiguen es mantener al espectador al otro lado de la pantalla. 
Lo último que parecen haber hecho es mantener a la gente engañada durante media tarde con la entrada de Kiko H a la casa de GHVIP cuando en realidad solo era una visita más. Lo hacen muy a menudo. Lo que me sigue extrañando es que su audiencia siga sin entender que ahí nada ni es verdad ni es mentira: solo es televisión. Las llamadas de atención desde el pinganillo, los tensos silencios que se producen, las caras serias y acongojadas. Todo es producto del programa más rentable de los últimos años televisivos. 
Independientemente a que guste o no, SALVAME ha innovado en el mundo catódico con una serie de estrategias que antes no existían. No solo muchas de las peleas o enfrentamientos que vemos se quedan en el plató sino que han tenido la habilidad viendo la negativa de los "famosos de verdad" a participar en sus programas, de vivir de ellos mismos. Se retroalimentan de los trapos sucios que toda persona tiene. El colmo de su retroalimentación es rentabilizar incluso las vacaciones o días libres que se cogen algunos de sus colaboradores. Lo hacen a lo grande con una trama que se va potenciando poco a poco para explotar el día antes de que el protagonista se vaya. Entonces, el espectador percibe que "abandona el programa" hundido tras lo que le han hecho cuando en realidad se va simplemente de vacaciones. 
Aunque la guinda del pastel ha sido mandar a sus colaboradores al reality de turno de la cadena. No solo se aseguran una mayor audiencia en su programa, sino que aprovecharán al máximo cada gesto y palabra que ponerlo en cuarentena. Traerles a enemigos al plató o simplemente potenciar los ataques de sus compañeros para que a la vuelta, la guerra esté servida. 
En definitiva, como dirían los americanos: "The show must go on" aunque el espectáculo vaya minorando su fuerza tanto en su versión semanal (superada casi siempre por TU CARA ME SUENA) o a diario con quien tiene cada vez más una fuerte competencia con los seriales de Antena 3.

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