#DoctorTele | Aquellos viernes que nunca volverán

Los Alcántara visitaban el 1,2,3... con un final emocionante. Digno del concurso estrella de los 80
"Hoy "sandwich mixto", que esta noche emiten el 1,2,3..." Durante muchos años, en mi casa la cena de los viernes debía ser algo que no llevase demasiada complicación a la hora de preparar porque era tiempo que a los cocineros le quitaba para disfrutar del concurso que más buenos recuerdos ha logrado calar en mí. 

La serie CUÉNTAME COMO PASÓ ha dedicado esta noche un capítulo al concurso por antonomasia de la televisión española. Cuando decimos que UN DOS TRES... lograba reunir a toda la familia frente al televisor, no se dice como frase ya hecha, simplemente era una realidad. La habilidad de ese genio llamado CHICHO IBAÑEZ SERRADOR no solo se basaba en ese sexto sentido para "descubrir" a nuevos talentos, sino que consistía - tal y como apuntaba Mayra en una de esas muchas entrevistas que más de treinta años después le siguen haciendo - en saber cuáles eran aquellos contenidos para los que la audiencia ya estaba preparada para recibir y dar con un elemento que encajase con cada miembro de la familia. 
Con unas azafatas que en aquella época bien podían ser de las figuras más sexys de la televisión, Chicho presumía porque además podía, de hacer un programa blanco donde los niños eran sus principales seguidores. Aunque como él mismo decía, si a los niños les gustaba el programa era porque en el fondo sabían que no iban dirigido a ellos. De hecho, cuenta el maestro, que los programas infantiles que se hacían en navidades eran los menos vistos por el público menudo. 
Si las chicas ponían la nota picante al show, Chicho las dotaba con una serie de rasgos cargados de dulzura y simpatía que hacía que a la mujer del marido que solo veía el programa por disfrutarlas a ellas, no les cayese mal sino que veían en las azafatas algo más que una "mujer florero" como muchos críticos de la época se empeñaron en llamar. 
Y si por esto fuera poco, el humor y la música fueron convirtiendo el tímido concurso que nacía en Abril de 1972 en el gran show en el que se convirtió años más tarde con una maestra de ceremonias que no solo pasó la prueba de sustituir a toda una institución en el programa como era Kiko Ledgard, sino que lo superó con creces. Porque si el UN DOS TRES le debe a Chicho todo lo que es, el papel de Mayra ha sido clave para el éxito del programa en los años 80, donde lograron superar los 24 millones de espectadores. 
UN DOS TRES resume a la perfección la televisión artesanal, aquella hecha con el corazón. La que cuidaba los detalles, la que pensaba en la calidad y no en la cantidad y la que nos regaló los recuerdos más entrañables de la época dorada de la televisión en España. Era como bien apuntaba Chicho, "el juguete con el que un niño jugaba cada semana". Y hoy, más de cuarenta años después descubrimos que no solo aquel niño no se deshizo de aquel juguete, sino que cuando la nostalgia le puede, echa mano de él, recordando lo feliz que fue con su compañía.

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