El Chiringuito de Jorge Javier (SALVAME cumple 5 años)

El 27 de abril de 2009, la televisión estaba a punto de presenciar el estreno de un programa que sin duda, ha marcado un antes y un después. Este blog ha sido muy crítico (y lo seguirá siendo) con SALVAME, el programa que cumple cinco años en televisión. Hoy, pese a nuestras diferencias, hay que reconocerles el tremendo éxito conseguido.

SALVAME anda de celebraciones por su quinto aniversario 

No será nunca el ejemplo de lo que muchos consideramos la buena televisión: una televisión amable pero divertida... y un programa donde las ansias por captar audiencia no significa saltarnos a la torera el código moral que deben tener incluso los que se dedican a la televisión. 
No hay duda que desde los tiempos de las tardes de Hermida o más adelante, las de María Teresa Campos, las tardes televisivas han cambiado radicalmente. Cuando SALVAME desembarcó en la sobremesa de Telecinco, es verdad que gracias a su ambiente distendido y divertido, se ganó a mucha gente. La novedad de ver como eran capaces de merendar en directo y los primeras peleas del programa con abandono del plató incluído, dejaban al espectador pegado al sofá. Luego, el fichaje de Belén Esteban no hizo sino engordar las cifras de audiencias debido al indudable tirón de la de Paracuellos. Luego, los colaboradores siguientes fueron adquiriendo cada vez más popularidad.
Pero como siempre ocurrió, cuando el factor novedad se fue agotando, SALVAME inició el plan B. Y pronto, el programa fue potenciando un ambiente más guerrero. Y las peleas, las polémicas y las situaciones disparatadas eran cada vez más habituales.
Cuando de SALVAME se dice que a pesar del tipo de televisión que hacen, es indudable su mérito, debo decir que para ser justos, ese mérito debe ser compartido con sus espectadores. Porque pese a que el programa intenta convencer de que todo lo que allí ocurre es espontáneo, lo cierto es que cada vez se les ve más el plumero. Sus polémicas son cada vez más superficiales, sus peleas cada vez más previsibles y sus invitados cada vez más limitados. Por no hablar de los numeritos que nos da el polígrafo, el cual no se creen ni ellos mismos. Y pese a todo, la audiencia lo sigue. Eso sí que es merito.

SALVAME ha conseguido crear un mundo paralelo al real, es un gran reality show con sus polémicas creadas a propósito y con sus peleas y enfrentamientos diarios totalmente medidos al milímetro. Ha encontrado en sus colaboradores, a sus propios invitados y protagonistas. Y han conseguido retroalimentarse de ellos mismos con tal éxito, que ya no necesitan a ningún invitado del exterior. ¿Cuál es el éxito del programa entonces? Pues cada vez ando más convencido de que es el de tomárselo todo a risa, a cachondeo. Ni las peleas, ni los enfrentamientos ni el polígrafo escapan de la burla ni la situación cómica. Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira...

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