EL ESTADO MENTAL DE VÍCTOR SANDOVAL

Victor Sandoval volvió a aparecer en un lamentable estado de nervios tras la visita de su ex marido a SALVAME DELUXE
Llego tarde a casa. Enciendo la tele. Hago zapping. Tras comprobar la pobre programación del viernes que inunda las principales televisiones, me paso por el flamante Paramount Channel. Que ganas tenía de ver buen cine pero la peli está empezada, así que sigo haciendo zapping y me paro en Telecinco. La cadena en la que hace diez minutos me topaba de refilón con una esquelética y siempre insoportable Aída Nízar, recibía ahora a Victor Sandoval. 
Casi se me encaja la mandíbula de la cantidad de veces que abría la boca prolongadamente ante el comportamiento del que fue durante mucho tiempo presentador del programa MAMMA MÍA. Victor me impresionó y me impactó. Sus infinitas muecas y su incansable y a veces hasta absurda verborrea ya prometían solo a escasos minutos de su entrevista. Pero sus constantes cambios de parecer me dejaban patidifuso: vetó a Matamoros al que insultó en varias ocasiones diciéndole que lo iba a demandar para a los diez minutos dejar que entrara, recibiéndolo con un beso y perdonándole la demanda. Pero es que a los cinco o diez minutos, volvía a pedir que se fuera amenazándolo con demandarlo.
Víctor está mal. Siempre ha sido un poco hiperactivo pero lo de anoche me llegó incluso  a conmover. ¿Qué le ha ocurrido al colaborador para que haya llegado ahí? Cuando parecía que hablaba de temas más serios, te salía con un chiste y con una broma. La cara de Jorge era un poema. Victor no está bien y SALVAME no debería aprovecharse de un hombre en ese estado. Su estado me recordaba bastante al que Andres Pajares tenía antes de ser internado. Tal vez esa sea la solución.
Por cierto, la solución para no aburrirme de la nefasta programación del viernes fue la de siempre: sintonizar Neox o FDF. No hay nada mejor que despedir el día con los vecinos de Desengaño 21 o Montepinar... Ten canales de TDT para esto...

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