PADRE, VENGO A CONFESARME: ME GUSTA LA TELE

En televisión hay dos tipos de telespectadores: los que ven la tele sin complejos y los que la ven con sus perjuicios a cuestas. Precisamente de estos últimos quería hablarles. Conozco yo a unos cuantos que no dejan de atraer mi atención. Ante todo se ven casi en la obligación de dejar clarísimo que no les gusta un tipo de televisión en concreto – incluso los hay que tienen una guerra interior contra determinados programas que no quieren saberse ni sus nombres ni nada por el estilo -. La caja tonta no tiene para ellos el más mínimo interés y así te lo hacen saber a la más mínima oportunidad – pegue o no -. Cómo si eso lo hicieran más inteligentes o más interesantes. Entre sus frases hay ya clásicos – Nunca he visto GH. Solo vi el primero… - Sin embargo, los índices de audiencia dicen lo contrario. Los hay que en efecto no ven determinada clase de programas pero ni muchísimo menos la cantidad de personas que lo dicen.
El telespectador es a veces hipócrita e injusto. Niegan lo que ven y afirman ver lo que no ven. ¿Quién no ha escuchado alguna vez otro clásico: “Yo prefiero ver los documentales de La 2”. La vergüenza se apodera de ellos a la hora de mostrar sus verdaderos gustos por las 625 líneas ó simplemente ven en eso una manera de demostrar así una mayor inteligencia. Ver un determinado programa no significa ser más o menos inteligente que ver otro. Sobre todo porque la televisión es entretenimiento simple y llano y como eso mismo hay que tomarlo. La oferta y la demanda. Si quieres lo ves, y si no, no. Sin más. Por eso me sorprende que ni tan siquiera nosotros que nos apasiona verla, hablar de ella y hasta montar este rinconcito llamado LA VENTANA CATODICA para criticarla ó adorarla no nos tomemos ni la mitad de en serio la batalla que ellos tienen montada, OJO pero no contra la televisión, sino contra sus propios perjuicios. 

Comentarios